Las prótesis dentales suelen romperse por golpes, caídas, desgaste del material, una mala adaptación o por ejercer sobre ellas una presión superior a la que pueden soportar. Aunque están diseñadas para resistir el uso diario, no son indestructibles y requieren determinados cuidados para conservarse en buen estado. Tanto las prótesis dentales removibles como las prótesis fijas pueden sufrir daños con el paso del tiempo.
Principales causas por las que una prótesis dental puede romperse
Caídas o golpes accidentales
Una de las causas más habituales, especialmente en las prótesis dentales removibles, es una caída durante su colocación, retirada o limpieza. El impacto contra el suelo o una superficie dura puede provocar fisuras, fracturas o la rotura de alguno de sus componentes.
Desgaste por el uso
Las prótesis están sometidas diariamente a las fuerzas que se producen al masticar. Con los años, los materiales pueden desgastarse y perder parte de su resistencia. Este deterioro puede favorecer la aparición de pequeñas grietas que terminan convirtiéndose en una fractura.
Morder alimentos demasiado duros
Masticar hielo, frutos secos con cáscara, caramelos duros u otros alimentos especialmente resistentes puede generar una presión excesiva sobre la prótesis. Dependiendo del material y de su estado, esa fuerza puede dañar tanto la estructura como alguno de los dientes artificiales.
Una prótesis que ha dejado de ajustarse correctamente
La forma de las encías y del hueso puede cambiar con el paso del tiempo. En el caso de las prótesis dentales, estos cambios pueden hacer que la prótesis pierda estabilidad y no reparta correctamente las fuerzas durante la masticación. Como consecuencia, determinadas zonas pueden soportar más presión y aumentar el riesgo de fractura.
Bruxismo o exceso de presión al morder
Apretar o rechinar los dientes puede someter la prótesis a una tensión repetida. Este problema puede producir desgaste, pequeñas fisuras o daños en diferentes componentes de la prótesis. Por este motivo, el estado de la mordida debe revisarse cuando aparecen roturas frecuentes.
Manipulación o limpieza inadecuadas
Doblar determinados elementos, utilizar herramientas para intentar ajustar la prótesis en casa o manipularla de forma incorrecta puede dañarla. También es importante seguir las indicaciones proporcionadas por el dentista sobre su limpieza y mantenimiento, ya que cada tipo de prótesis requiere unos cuidados específicos.
¿Qué hacer cuando la prótesis dental se rompe?
Retirar la prótesis si provoca molestias
Si se trata de una prótesis removible y la rotura provoca dolor, roces o inestabilidad, conviene dejar de utilizarla hasta que pueda ser revisada. Continuar usándola podría producir heridas en las encías o empeorar el daño.
Guardar todas las piezas
Si se desprende alguna parte de la prótesis, es recomendable conservarla y llevarla a la consulta. Estas piezas pueden resultar útiles para que el profesional determine el tipo de reparación necesaria.
No intentar repararla en casa
No deben utilizarse pegamentos domésticos ni realizar ajustes por cuenta propia. Estos productos pueden deteriorar los materiales de la prótesis, dificultar su posterior reparación o entrar en contacto con los tejidos de la boca.
Solicitar una revisión con el dentista
El dentista debe comprobar qué ha provocado la fractura y determinar si la prótesis puede repararse o si es necesario sustituirla. También deberá revisar su ajuste y la mordida para reducir el riesgo de que vuelva a producirse el mismo problema.
Saber por qué se rompen las prótesis dentales permite prevenir muchos daños y actuar correctamente cuando aparece una fractura.


