Endodoncia mal hecha

Causas y síntomas de una endodoncia mal hecha

La endodoncia tiene una alta tasa de éxito, que varía entre el 86% y el 98%, pero en algunas ocasiones puede haber algún problema, presta atención a los síntomas de una endodoncia mal hecha y contacta con un profesional, si lo ves necesario.

Para comprobar si una endodoncia ha dado buen resultado, hay que basarse tanto en la evolución clínica como en las pruebas radiográficas de la pieza dental. A nivel físico, un tratamiento exitoso implica que ya no haya dolor ni inflamación, además de la curación de cualquier fístula que pudiera existir antes de la intervención. Lógicamente, el diente tiene que mantenerse firme en su sitio y seguir siendo totalmente funcional.

Por otro lado, la confirmación interna se obtiene mediante radiografías. En un plazo de tiempo que abarca desde los 6 hasta los 24 meses, la estructura ósea que rodea al diente debe recuperar un aspecto completamente normal, sanando cualquier lesión previa de forma total. Cuando un caso fracasa, casi siempre ocurre por algún fallo durante el desarrollo del procedimiento que ha impedido controlar y frenar la infección tanto dentro como alrededor del conducto de la raíz.

¿Qué consecuencias hay si no se hace bien una endodoncia?

A continuación, se repasan los síntomas más habituales ante un tratamiento fallido y las medidas que se deben tomar en caso de sufrirlos.

Dolor Persistente

El dolor en la pieza dental tratada, ya sea intermitente o continuo, es un claro indicador de que la endodoncia podría no haberse realizado correctamente. Este dolor puede deberse a que no se ha limpiado completamente el conducto radicular o a que hay restos de infección.

Sensibilidad al Masticar

La sensibilidad y el dolor al masticar son síntomas frecuentes después de una endodoncia mal hecha. Esta molestia puede indicar que el diente no ha sido desinfectado completamente, lo que puede provocar problemas adicionales si no se trata a tiempo. Además, la aparición de sensibilidad al frío o al calor después del tratamiento también puede ser una señal de que existen conductos sin tratar o una infección persistente en el interior del diente. 

Inflamación de la Encía

La inflamación en la encía cercana al diente tratado es un signo evidente de que algo no está bien. La hinchazón puede ser consecuencia de una infección que no se ha eliminado por completo durante el tratamiento endodóntico.

Dolor al Tocar la Zona Tratada

Si experimentas dolor al rozar o tocar la zona donde se ha realizado la endodoncia, es probable que haya una complicación. Este síntoma puede ser indicativo de que la infección persiste o de que hay problemas estructurales en el diente tratado.

Cambio de color del diente

Que un diente cambie a un color oscuro, amarillento o grisáceo tras una endodoncia suele evidenciar que la infección no ha desaparecido o que el tratamiento no ha evolucionado de la forma esperada

Mal sabor de boca o supuración

La presencia de un sabor desagradable constante puede estar relacionada con la salida de pus procedente de una infección activa en la zona tratada.

Flemón o fístula en la encía

La aparición de un pequeño bulto en la encía, con o sin drenaje de pus, suele indicar una infección que no ha sido eliminada por completo y requiere valoración profesional.

Causas principales de una endodoncia mal realizada

Existen varias razones por las cuales una endodoncia puede no realizarse correctamente. A continuación, se detallan las causas más comunes:

1. Conductos radiculares no localizados: No localizar todos los conductos radiculares impide su obturación adecuada, dejando la pieza dental sensible y propensa a infecciones.

2. Falta de radiografías adecuadas: No realizar radiografías para planificar la intervención puede resultar en un tratamiento incorrecto.

3. Perforaciones accidentales: Durante la limpieza del conducto, pueden producirse perforaciones que impiden eliminar completamente la infección.

4. Cálculo incorrecto de la longitud del conducto: Tanto una longitud demasiado corta como demasiado larga en los conductos puede llevar a una endodoncia fallida.

5. Fisuras o fracturas verticales: Las fisuras o fracturas en la pieza dental, que son difíciles de diagnosticar, también pueden ser causa de una endodoncia mal hecha.

6. Falta de protección definitiva: No colocar una corona, funda o incrustación a tiempo puede dejar el diente vulnerable a fracturas y filtraciones bacterianas, favoreciendo el fracaso del tratamiento a medio o largo plazo. 

¿Qué debo hacer si presento síntomas de una endodoncia mal hecha?

Si presentas alguno de estos síntomas, es recomendable buscar atención dental inmediata. Aquí hay algunas acciones recomendadas:

  1. Consulta a tu dentista: Es esencial que un profesional evalúe tu situación y determine el mejor curso de acción. Puede ser necesario repetir la endodoncia para limpiar adecuadamente los conductos radiculares y eliminar cualquier infección restante.
  1. Radiografías adicionales: Tu dentista puede necesitar hacer radiografías adicionales para asegurarse de que todos los conductos han sido tratados correctamente.
  1. Medicación: Para aliviar el dolor y la inflamación, se pueden recomendar medicamentos analgésicos y antiinflamatorios. Sigue las indicaciones de tu dentista al pie de la letra.
  1. Higiene oral: Mantén una buena higiene oral para prevenir infecciones adicionales. Lava tus dientes y utiliza hilo dental de forma regular.
  1. Atención a los síntomas graves: Si experimentas dolor intenso, fiebre o hinchazón severa, contacta a tu dentista de inmediato, ya que estos pueden ser signos de una infección grave.

Posibles soluciones 

Tras obtener un diagnóstico claro, el plan de actuación dependerá de qué haya provocado el fallo y del nivel de daño que sufra la pieza dental. Las opciones sobre la mesa suelen ser:

  1. Reendodoncia: Supone llevar a cabo el tratamiento desde cero. El objetivo es acabar con esa infección que se resiste, limpiando otra vez los conductos de las raíces para dejarlos sellados correctamente.
  2. Apicectomía (o cirugía periapical): Se opta por esta pequeña cirugía cuando la reendodoncia se queda corta. Sirve para entrar directamente hasta la raíz, retirando el tejido infectado y taponando ese extremo final.
  3. Extracción e implante: Hay situaciones donde la estructura del diente está demasiado deteriorada o simplemente ya no se puede salvar. Llegados a este punto, la alternativa pasa por la extracción para, más adelante, valorar la posibilidad de colocar un implante dental.

Mantente atento a los síntomas de una endodoncia mal hecha y no dudes en buscar ayuda profesional. Tu salud dental es importante, y un tratamiento adecuado es esencial para mantenerla en buen estado. Si quieres que desde Peláez y Blanco llevemos tu caso, ponte en contacto con nosotros y agenda una cita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Peláez y Blanco ha sido beneficiaria del Fondo Europeo de Desarrollo Regional cuyo objetivo es potenciar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación, y gracias a que ha INCORPORADO LAS TICS A SU ORGANIZACIÓN para la mejora de competitividad y productividad de la empresa. 29/11/2020. Para ello ha contado con el apoyo del TICCÁMARAS de la Cámara de Comercio de Badajoz». Una manera de hacer Europa.
Scroll al inicio